Las flores son un regalo de la naturaleza que muchas personas pueden disfrutar sin cansarse nunca.
En las esquinas de las calles, en los balcones, en las oficinas y, por supuesto, en el hogar, están presentes en abundancia en nuestro paisaje cotidiano.
Es por eso que el diseño del florero también es importante. El florero es el hogar de la flor e influye en el ambiente de la vivienda. El tamaño, la forma y el color son elementos fundamentales para elegir el recipiente que permita completar el arreglo floral deseado.
Cuando decoramos una habitación con flores y floreros, consideramos la estación, el ambiente que queremos transmitir y la sensación que deseamos que inunde el espacio. Tener en cuenta muchos factores significa, al mismo tiempo, tener muchas opciones. Esto es un punto muy divertido a la hora de comprar un florero.
En este artículo, detallaremos el diseño y el uso de piezas de tres colecciones para ofrecer ideas nuevas e interesantes para arreglos florales y decoración de interiores.
Floreros Korokoro. Un pequeño regalo para una sola flor
La primera colección que presentamos se llama "Korokoro". El nombre proviene de la forma redondeada de estas piezas. El contraste entre el cuerpo ancho y redondeado y el cuello corto y estrecho crea una forma adorable y visualmente equilibrada.

De hecho, al pensar en el diseño de estos floreros, quería crear algo compacto que encajara en cualquier lugar. Como en Japón hay muchos apartamentos pequeños, también pensé en las personas que no tienen mucho espacio en casa. Incluso al elegirlo como regalo, sin importar si la persona vive en una casa grande o pequeña, no habrá problemas para encontrar un lugar donde colocar el florero con sus flores favoritas.
Los esmaltes utilizados en estos recipientes tienen tonalidades naturales y relajadas, por lo que los recomiendo para espacios que buscan silencio y calma. Cada color tiene cambios sutiles en el matiz y la textura, evitando la frialdad común en los colores sobrios, y otorgando originalidad y calidez a cada pieza.

Para la tierra se utiliza arcilla blanca de Shigaraki, y al dejar la base del esmalte pálido en blanco, se le aporta más luminosidad a la obra. La arcilla contiene pequeñas partículas que le dan textura, creando un aire más artesanal y único.
Los floreros de esta colección tienen el cuello bastante estrecho, por lo que son ideales para arreglos de una sola flor o de pocas flores. Como todos los recipientes tienen tonos pálidos pero tranquilos, no restan belleza a la flor, incluso si la forma o el color de la misma son sencillos.

Los floreros Korokoro combinan bien con cualquier flor, pueden usarse en cualquier estación y no estorban en espacios reducidos. Puede elegirlos con confianza tanto para regalo como para su propio hogar.

Haga clic aquí para ver la serie de floreros Korokoro.
Floreros grandes. Una colección inspirada en el Mediterráneo
Muchos de los diseños de Tocoton se inspiran en antiguas culturas mediterráneas, como la española, la griega o la italiana. Esta influencia se puede ver en los floreros de nuestro catálogo y en las tiendas que venden las piezas de L'Artesanna. Por eso, a menudo creamos obras que tienen el color de la tierra que se ve frecuentemente en la cerámica antigua, o piezas con formas sencillas pero con gran presencia.
Como el mar evoca luz y serenidad, el color blanco siempre está presente en nuestra colección de floreros mediterráneos. Para todos aquellos que deseen enriquecer su espacio, ya sea una oficina, el vestíbulo de un edificio o el hogar, recomendamos este tipo de piezas que reflejan la luz natural, iluminan el entorno y brindan una sensación de amplitud.
Precisamente porque evocan la luz natural, son piezas que lucen muy bien en primavera y verano, al tiempo que brindan una pequeña calidez durante la temporada fría.
Además, los colores pálidos de estas vasijas harán que las flores se vean más hermosas y vigorosas; sus pigmentos resaltarán y harán que el ambiente sea más luminoso.
A diferencia de los esmaltes de colores sólidos e inmutables, siempre nos esforzamos para que surjan tonalidades distintas según la forma en que se aplique el esmalte.
Al hacerlo, otorgamos al florero un carácter artesanal y un toque antiguo. Estas piezas recuerdan a los floreros que, hace mucho tiempo, decoraban las casas de nuestros antepasados y se utilizaban en el comercio entre los países de la cuenca mediterránea.

Del mismo modo, los colores aplicados totalmente a mano crean una superficie irregular en la textura de la pieza; cuando la luz del sol incide sobre ella, se generan sombras y puntos de luz, lo que aporta vida y movimiento tanto a la obra como a las flores.
Lo común en las técnicas aplicadas a estos recipientes es que, aunque las técnicas pueden transferirse a otras obras, nunca tienen un acabado exactamente igual. Esto se debe a que el resultado varía según diversos factores, como el grosor del material o la fuerza de la mano al aplicar el color. Al trabajar la arcilla de esta manera, queremos dotar a la pieza, y por extensión al interior donde se coloca, de una exclusividad propia.
Estos floreros ayudan a diseñar un entorno único, marcando una diferencia con la decoración genérica que suele verse en las revistas de interiorismo.
De los métodos para colorear los floreros, introduciremos dos técnicas.
Una es rociar el esmalte en estado líquido con algo similar a una pajilla.
La fuerza con la que se sopla, la distancia al aplicar el esmalte y las capas superpuestas forman paisajes irrepetibles. Puede ver el resultado en la siguiente imagen.

La otra es la técnica de aplicar el esmalte con una esponja. Debido a la porosidad de la esponja, el líquido no se aplica uniformemente sobre toda la superficie, por lo que el brillo del esmalte no es homogéneo y su intensidad varía según la zona donde incida la luz solar. La siguiente imagen muestra uno de los floreros en los que se utilizó este método.
Esta colección no solo sirve como recipiente, sino que, al decorarla como objeto, puede hacer que el espacio se vea más fresco.
Floreros negros. También como objetos para flores secas.
La tercera colección que presentamos son los "floreros negros". Estas piezas son muy especiales debido a su método de fabricación y a los resultados siempre inesperados. Compartiremos sus características en detalle.

Las piezas sin esmaltar se hornean con cascarilla de arroz y carbón, dejando la arcilla impermeabilizada hasta cierto punto. Tras la cocción, se hierven en una olla con el agua del lavado del arroz. Al hacerlo, el almidón del arroz se disuelve y penetra en los poros de la arcilla, cumpliendo una función impermeabilizante. Aun así, los floreros pueden ser ligeramente permeables, por lo que si se colocan flores frescas, recomendamos poner un plato debajo de la base del florero.
Al no tener esmalte, la textura de la cerámica es muy perceptible. Estas piezas, que parecen piedra, harán resaltar aún más la delicadeza de las flores.
Esta serie cuenta con diseños totalmente distintos: floreros de cuello estrecho hechos al torno y floreros con bocas irregulares que tienen forma de piedra.
Si busca un interior más elegante y despejado, le recomendamos los artículos de cuello estrecho con líneas rectas. Estos aportan estabilidad y equilibrio al entorno. Asimismo, el fuego generado por el carbón y la cascarilla de arroz crea una pátina brillante, dando una impresión más refinada.


En particular, los floreros de formas irregulares también se caracterizan por tener tonalidades totalmente distintas debido a las llamas, a pesar de estar hechos con la misma tierra y horneados al mismo tiempo. Por eso, en algunos floreros se pueden ver matices anaranjados, mientras que en otros el color varía entre el negro y el blanco. El fuego se convierte en un elemento indispensable para colorear estos floreros con luz y sombra.

Aunque su apariencia es como la de la piedra, esto se debe a que la inspiración proviene de la montaña de Montserrat, un elemento muy importante en la imaginación de L’Artesanna. La característica de esta montaña es la ausencia de vegetación y sus rocas expuestas. Montserrat es un lugar de recuerdos de la infancia de L’Artesanna, y sus muchas piedras son una fuente inagotable de diseño.
※Montserrat
Montaña de roca desnuda cerca de Barcelona, en Cataluña, España.
Tiene una forma dentada de sierra.
Allí se encuentra la Abadía de Santa María de Montserrat, un monasterio benedictino que aparece en la leyenda del Santo Grial del Rey Arturo. Es una montaña sagrada considerada un lugar de peregrinación cristiana.

Al pensar en el color de las piezas, decidimos usar el negro con el deseo de transmitir la profundidad de la noche y la tranquilidad natural de las horas oscuras. Dado que el diseño brindado por el fuego evoca, por su fuerza impredecible, diversos estados de la noche, cada pieza lleva el nombre de un momento del día.
La colección de floreros grises está pensada para ser combinada con flores secas, especialmente durante la temporada de otoño e invierno. Los tonos oscuros de la arcilla armonizan bien con los colores pálidos pero hermosos de las flores secas, brindando descanso y serenidad.
Recomendados para habitaciones que buscan serenidad basadas en tonos tierra. Estos floreros tienen una textura excelente y, dado que utilizamos pigmentos naturales, los consideramos también objetos escultóricos. Por ello, pensamos que son adecuados no solo como floreros, sino también como objetos de decoración.
Resumen
Al analizar las tres colecciones, hemos propuesto ideas que acompañan los arreglos florales y expanden las posibilidades de la decoración interior. ¿Qué le han parecido?

En nuestra tienda online puede ver una parte de los floreros presentados, así que le invitamos a echar un vistazo. Si está interesado en una pieza específica que no encuentra en el sitio web o que aparece como sin stock, es posible que se venda en una de las tiendas con las que colaboramos. No dude en consultarnos sobre dónde puede adquirir el florero de su interés.
Muchas gracias por leernos.
